El lagoftalmos es una alteración ocular que impide cerrar los párpados por completo. Puede parecer un problema menor, pero cuando el ojo queda parcialmente abierto, la superficie ocular se expone más al aire, a la sequedad y a agentes externos. Esto puede causar molestias, irritación e incluso afectar a la córnea si no se trata correctamente.
En Clínica Oftalmológica Antonio Moreno contamos con tecnología avanzada y un equipo experto para valorar cada caso de forma personalizada, especialmente cuando el paciente nota sequedad persistente, dificultad para cerrar los ojos o molestias al despertar.
Lagoftalmos: causas, ¿por qué puede aparecer?
Las causas del lagoftalmos pueden ser variadas. Algunas afectan al nervio facial, otras al propio párpado y otras a la posición del globo ocular.
Entre las causas más frecuentes encontramos:
- Parálisis facial, como la parálisis de Bell.
- Traumatismos en la zona ocular o facial.
- Cicatrices palpebrales.
- Cirugías previas en párpados.
- Retracción del párpado.
- Alteraciones tiroideas que pueden provocar ojos más prominentes.
- Problemas neurológicos que dificultan el movimiento normal del párpado.
Síntomas del lagoftalmos
Los síntomas pueden variar según la intensidad del problema. En casos leves, el paciente puede notar molestias ocasionales; en casos más avanzados, puede aparecer daño en la superficie ocular.
Los síntomas más habituales son:
- Sensación de ojo seco.
- Escozor o quemazón.
- Ojo rojo.
- Visión borrosa, sobre todo al despertar.
- Sensación de arenilla.
- Lagrimeo reflejo.
- Molestia con la luz.
- Dificultad evidente para cerrar el ojo.
Cuando el ojo permanece abierto durante mucho tiempo, la película lagrimal se altera y aumenta el riesgo de queratitis, úlceras corneales o infecciones.
Tipos de lagoftalmos
No todos los casos son iguales. Identificar el tipo de lagoftalmos ayuda a elegir el tratamiento más adecuado.
Lagoftalmos nocturno
El lagoftalmos nocturno aparece cuando la persona duerme con los ojos parcialmente abiertos. Muchas veces el paciente no lo detecta por sí mismo, sino que lo nota por síntomas al despertar.
Este tipo puede pasar desapercibido durante bastante tiempo. Por eso, si las molestias aparecen sobre todo por la mañana, conviene acudir a una revisión oftalmológica.
Lagoftalmos paralítico
El lagoftalmos paralítico está relacionado con una alteración del nervio facial. Este nervio participa en el movimiento del músculo que permite cerrar los párpados. Cuando no funciona correctamente, el cierre ocular puede quedar incompleto.
Puede aparecer tras una parálisis facial, traumatismos, cirugías, infecciones o enfermedades neurológicas.
Lagoftalmos mecánico
El lagoftalmos mecánico se produce cuando existe una causa física que impide cerrar bien el ojo. Puede deberse a cicatrices, retracción de los párpados, alteraciones anatómicas o cirugías previas.
En estos casos, el tratamiento dependerá de la causa concreta y del grado de exposición ocular.
¿Cómo se diagnostica el lagoftalmos?
El diagnóstico se realiza en consulta oftalmológica. El especialista evalúa si el cierre palpebral es completo, analiza la superficie ocular y comprueba si existe sequedad, lesión corneal o alteración de la lágrima.
También puede valorar:
- La posición de los párpados.
- La fuerza de cierre ocular.
- La sensibilidad corneal.
- La estabilidad de la película lagrimal.
- La presencia de queratitis o erosiones.
En Clínica Oftalmológica Antonio Moreno realizamos una valoración personalizada para detectar el origen del problema y decidir el tratamiento más adecuado. Puedes consultar también nuestras especialidades oftalmológicas y el área de oftalmología infantil si el problema afecta a niños.

Lagoftalmos solución: tratamientos disponibles
La solución depende de la causa, la gravedad y el estado de la superficie ocular. El objetivo principal es proteger el ojo, mejorar la lubricación y evitar daños en la córnea.
En casos leves, el tratamiento puede incluir lágrimas artificiales, geles lubricantes o pomadas nocturnas. También pueden recomendarse medidas de protección durante el sueño, como cerrar suavemente el párpado con sistemas específicos indicados por el especialista.
En casos moderados o severos, puede ser necesario valorar tratamientos quirúrgicos o procedimientos sobre los párpados para mejorar el cierre ocular. Cuando existe parálisis facial, el abordaje puede requerir un seguimiento más específico.
Lo importante es no automedicarse ni esperar a que el problema avance. Un lagoftalmos no tratado puede provocar complicaciones en la córnea y afectar a la calidad visual.
¿Cuándo acudir al oftalmólogo?
Conviene pedir cita si notas que no puedes cerrar bien un ojo, si despiertas con sequedad intensa o si tienes molestias persistentes. También es recomendable acudir si alguien te ha dicho que duermes con los ojos abiertos.
En Antonio Moreno somos pioneros en avances oftalmológicos, ofreciendo cirugía refractiva, cirugía ocular y tratamientos avanzados para mejorar la salud visual con tecnología de vanguardia y un equipo experto. Puedes ampliar información sobre nuestros servicios de cirugía refractiva en Málaga o leer nuestro artículo sobre qué es la cirugía refractiva.
Preguntas frecuentes sobre el lagoftalmos
¿El lagoftalmos tiene cura?
Depende de la causa. Algunos casos mejoran con tratamiento lubricante y protección ocular; otros requieren cirugía o tratamiento específico del problema que impide cerrar el párpado.
¿Es grave dormir con los ojos abiertos?
Puede llegar a serlo si provoca sequedad intensa o daño corneal. El lagoftalmos nocturno debe valorarse si hay molestias al despertar, ojo rojo o visión borrosa.
¿Qué pasa si no se trata el lagoftalmos?
Puede causar sequedad crónica, irritación, queratitis, erosiones corneales o infecciones. Por eso es importante proteger la superficie ocular cuanto antes.
¿El lagoftalmos afecta a la visión?
Sí, especialmente si la córnea se irrita o se lesiona por exposición. Con un diagnóstico temprano, el riesgo de complicaciones se reduce.


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